Conoce al Autor. Rocío Cervera

Hoy traemos nueva entrevista a este rinconcito lleno de locura y fantasía. Esto ya se está convirtiendo en una costumbre como podéis ver… y una costumbre que nos gusta, pero mucho, mucho.

Manteniéndonos dentro de nuestra zona de confort hoy está con nosotros una autora que escribe fantasía épica, o medieval… y con unos matices que a una servidora le han encantado.

Rocío, bienvenida. Y muchísimas gracias por estar aquí con nosotros y todos nuestros lectores.

Biografía

Rocío Cervera Muñoz nacida en Barcelona, España, en 1980. Ha trabajado como ilustradora y diseñadora gráfica y está es su primera obra literaria. Su gusto por el dibujo y la fantasía, además de su interés por el mundo medieval, inspiraron esta historia.

Ciudad el Norte fue escrita en sus años de instituto y posteriormente retocada hasta su edición en 2019; la primera de una saga de aventuras fantásticas que espera tener una buena aceptación entre los lectores.

La Entrevista

Tu obra, se llama Ciudad del Norte y es el comienzo de una saga llamada Crónicas de Zézalo. Un universo lleno de razas, seres y monstruos.

Pero ¿Qué es Crónicas de Zézalo? ¿Cómo surgió Ciudad del Norte? ¿Fue algo que siempre estuvo presente o que llegó por inspiración divina?

Crónicas de Zézalo surgió más tarde que Ciudad del Norte, porque sabía que sería una saga pero no había tomado forma. Cuando empecé con la segunda parte, me di cuenta de que todo rondaba alrededor del Reino de Zézalo y de su capital con el mismo nombre y, aunque salen otros reinos y regiones, Zézalo siempre es el punto neurálgico porque allí residen los sacerdotes defensores del Bien, los cuales son los grandes enemigos de los demonios defensores del Mal.

– Ciudad del Norte surgió de una manera casual. Repetía COU para subir nota en Selectividad y en clase de Filosofía el profesor sólo dictaba apuntes y, como repetidora que era, esos apuntes ya los tenía, por tanto era una clase soporífera. Cuando ya creía que iba a morir, empecé a dibujar a ciertos personajes y cada uno escondía una historia en mi cabeza y, como un año escolar da para mucho, al acabar varios personajes me decidí a hacerles una historia. El ir a salvar Ciudad del Norte fue algo casual, porque sabía quién era quien y la aventura que vivirían era lo de menos, pero debían emprender algún tipo de viaje para conocerse entre ellos.

Cónicas de Zézalo; Ciudad del Norte

– Con todo eso ya respondo a la tercera pregunta. Inspiración divina hubo en cierta manera, pero los personajes ya estaban instalados en mi cabeza desde antes que la historia y el único que no existía era el enano Ólubol y el que se convirtió en el pegamento que unía la historia en sí para que aquellos personajes dispares tuvieran un sentido.

¿En que momento dijiste “quiero publicar”, “quiero convertirme en escritora”?

Nunca he pensado que quería ser escritora, escribía cosas cuando veía que mi talento de dibujante estaba limitado. Siempre lo he hecho para mí, aunque Ciudad del Norte se la dejé leer a las amigas. Muchos años después la ilustré para mi proyecto final de Ilustración, pero también se quedó en un estante privado. Pero al acabar la segunda parte, creía que era suficientemente buena como para pensar que podría ser publicada. Pero todavía no había dado el paso principal hasta que me quedé en paro en 2018 y pensé, “¿Por qué no? Voy a hacerlo para los amigos y la familia y punto”. Y aquel “y punto”, se desmadró y acabó siendo lo que es hoy, una novela publicada para todo aquel que quiera leerla.

Como escritora tengo la creencia de que todos los escritores ponen un pedazo de su mente y alma en su obra ¿estás de acuerdo conmigo?

Evidentemente. Para mí, Crónicas de Zézalo no es sólo una historia, es un trocito o trozo gigante de mí. Cada personaje esconde cosas de mi personalidad, no todos son evidentes, algunos sólo existen para interactuar con los principales, pero los protagonistas son “yo” en diferentes fases o el “yo” que me gustaría ser y no soy. Por eso me cuesta mucho que la gente lo lea, ahora ya no tanto, pero siempre he pensado que al leerlo podrías descubrir mis secretos, pero en realidad eso no es así. Los lugares también esconden vivencias, tal vez parezcan sitios imaginarios pero tienen parte de lugares que he visitado y de recuerdos de la infancia distorsionados que los he convertido en realidad.

Montar esa inmensa tela de araña que son los mundos de fantasía no es nada sencillo, lo digo por experiencia… ¿qué fue lo más complicado de crear dentro del mundo de Zézalo? ¿En algún momento veremos algo de ese contenido adicional?

Rocío pintando la portada de Crónicas de Zézalo II

– En Ciudad del Norte sólo aparece una pequeña parte del Reino de Zézalo, en la segunda parte aparece mucho más, además de otros Reinos y regiones y en la tercera es el festival del mapa… Nada me es complicado, todo parece tener un sentido casi místico en mi mente, como si realmente fuera una realidad palpable. La historia fluye y los lugres aparecen y los voy dibujando en un boceto de mapa pero extrañamente tienen coherencia. Sólo hubo un momento en el que me tuve que detener y dibujar el lugar para ver si tenía sentido; eso fue mientras escribía la tercera parte y describía Zézalo capital con su Academia de Sacerdotes y otras muchas instalaciones. El lugar era tan amplio y escondía tantos recovecos que tuve que empezar a hacerme mapas de plantas para ver si era una locura total. Le di vueltas porque había zonas que encajaban pero otras no tanto, al final, me di cuenta de que ese lugar podía existir perfectamente y entonces proseguí con la calma de saber que estaba todo claro.

Después están las razas y los Dioses y, nuevamente, me surgen de manera espontánea. Tengo muchas inspiraciones y al final acaban siendo mezcla de cosas. No me planteo si se parecen a algo o no o si pueden existir o no. Una vez llega la imagen mental, ahí se instala y no vuelve a desaparecer. La gente me pregunta si consulto las descripciones y no lo hago, sólo cuando quiero recordar un color de ojos o de cabello de algún personaje secundario, pero el resto, aunque lo tengo apuntado por si acaso, me acuerdo perfectamente.

Y esto ya a título personal Rocío, porque no es la primera vez que me asaltan este tipo de dudas. Cada escritor tiene su método, cada maestrillo con su librillo ¿cómo creas tu mundo? ¿algún truco o manía a la hora de ponerte a escribir? ¿qué impulsa tu creatividad?

Mi mundo está en mi cabeza y se crea solo… ¿Truco?, ninguno, ¿manía?… lo único que siempre tengo mi mapa y mi libreta de descripciones a mano aunque no la mire. Antes, cuando escribía a mano en vez de usar el ordenador, la manía era tener mi pluma o en su defecto un bolígrafo muy suave, odio que se atasque al escribir, me desconcentra, al igual que las libretas que debían ser de un papel suave que deslizara el bolígrafo. La creatividad surge sola, puedo estar de paseo, esperando en el médico o en casa, cuando eso pasa va muy bien tener las notas del móvil a mano. Cuando me voy a dormir, surgen las grandes ideas, los momentos estelares… después los uno de manera minuciosa. Soy trabajadora y constante y cuando debo unir algo lo uno sin esperar el momento de la iluminación divina.

Una de las cosas que más me llamó la atención de Ciudad del Norte es la cantidad de razas diferentes que existen, además de los nombres de los personajes que son cuanto menos curiosos… ¿En qué te inspiraste?

Es una buena pregunta ya que sorprende a todo el mundo y sólo una persona me lo ha preguntado. Cuando iba a ponerles nombre pensé: si es un mundo fantástico, con ciudades inventadas y naturaleza inventada, además de razas inventadas… ¿por qué van a tener nombres normales? No me gusta nada que en novelas de fantasía de autores españoles se les pongan nombres extranjeros… ¿por qué? ¿Porque suenan más de fantasía? Pues invéntate el nombre… y eso hice yo. Si los lees, no debes hacerlo en inglés, se leen tal cual los lees en castellano y así debe ser. Sagart, Irness y Raidem surgieron de la nada, Sazervize me sonó un nombre muy de duendecillo y así lo puse y Ólubol fue cogiendo el diccionario. Y así hago muchos nombres, si no surgen de primeras, cojo el diccionario y volteo palabras o miro la última sílaba con la primera y luego la segunda y hago formaciones hasta que suena algo que me inspira al personaje o a la ciudad, reino o lo que sea.

Siguiendo en el terreno de los personajes. ¿Cuál es tu favorito? ¿Y al que más tirria tienes?

Tengo dos favoritos, el primero es Irness porque es muy “yo” (no por el físico…jejeje) sino por la personalidad. Es el personaje más complicado y el más contradictorio, pero el que tengo más claro. También es ese personaje que eché en falta en mi infancia, una mujer fuerte que pudiera sola con todo sin caballero y sin nadie que la salvara; ahora esto está de moda, pero hace años no era ésa la regla principal e Irness es la mezcla de todas aquellas guerreras que me imaginaba de pequeña. Mi segundo preferido es Sagart y es porque es mi amor platónico, es el contrapunto a mi personalidad, es el amigo que me gustaría tener y el hombre que me gustaría encontrar, como eso no existe, me lo invento jajaja. Pero el resto de compañeros también me son queridos, en alguno veo a amigos reflejados y en otros esa parte irónica y graciosa que me acompaña a todos los lados. No puedo prescindir de ninguno.

Una de las ilustraciones de Crónicas de Zézalo I

En Ciudad del Norte no sé si tengo alguno más odiado, puede que Senié. Pero después sí tengo a varios, algún repelente y algún malo que va de bueno. En la primera parte ya empezamos a ver que no todos son lo que parecen ni los que deberían ser malos son tan malos ni los buenos tan buenos, pero en la segunda parte eso va viéndose más y se van descubriendo cómo el Mal y el Bien, la Luz y la Oscuridad no siempre son lo que deberían y ahí es cuando hay personajes tremendamente odiosos que no voy a hacer spoiler.

¿El que más te costó crear? ¿Y el que menos?

Cuando empecé con la historia, me costaba mucho ponerle “voz interior” a Irness, porque, como era como yo, me parecía que todo el mundo la entendía. Con el paso de los años y al hacer la segunda parte, me di cuenta de lo necesario que era explicar el por qué hacía las cosas la gente. El lector no puede saber los pensamientos de alguien, así es que retomé el escrito e intenté hacer que la gente comprendiera más los motivos de cada personaje. Ahora, con los años, ya no me cuesta expresar todo eso y todos los personajes tienen su momento y no me cuesta crear a ninguno, fluyen directamente y siempre sé cómo deben ser. A veces pienso que se parecen todos y entonces pregunto si he hecho personajes muy iguales, pero me dicen que no, así es que debo creerlo.

¿Qué opinas de esos autores que se dedican a asesinar vilmente, a sangre fría y sin piedad a sus propios personajes? ¿Consideras que estás dentro del mismo saco que esos autores?

Uooo. He de decir que de primeras no tuve ese impulso o necesidad, pero a medida que la historia iba alargándose y definiéndose en la saga, inevitablemente me he visto obligada a ejecutar asesinatos viles… Algunos eran deseados y ya sabidos antes de aparecer en escena, pero otros… bueno, he llorado con muchas escenas. Están las muertes de enemigos que son inevitables en toda aventura épica, luego están las de personajes que deben fallecer para que la historia siga el curso deseando y luego hay otras que golpean al lector. Cada una de ellas es necesaria, porque todas acaban formando la historia. Creo sinceramente que si he metido muertes, eran para formar la historia final y, sin ellas, no se entenderían ciertas actitudes de otros personajes o la historia no llegaría al punto que debía llegar.

Y ha llegado, como dirían en “La Resistencia”, así en confianza, el momento de las preguntas complicadas…

¿Cómo es vivir de ser escritor? El 90% de las personas que conozco dentro del mundillo, ninguno se dedica exclusivamente a la escritura, todos tienen un trabajo complementario. También es tu caso a riesgo de equivocarme ¿Cómo ves el mercado editorial? ¿Y las editoriales tradicionales?

Yo no vivo de la escritura ni mucho menos, me cuesta más dinero del que saco, bastante más. Tampoco pienso en ganarme la vida con ello, es una especie de quimera. Me conformo con tener un huequecito, algo más allá de los familiares, amigos y grupos de escritores, poder llegar a cierto público de manera inesperada; no ser famosa ni millonaria, pero que pueda haber un ejemplar en algunas tiendas, así de manera fija jajaja. Veo muy difícil y elitista el mercado editorial, pero también es verdad que ni siquiera lo he intentado, el duendecillo negativo me dice que mi obra no es suficientemente buena y tampoco tengo ganas de empezar un camino tortuoso y deprimente. Sé que es tirar la toalla antes de tiempo, que ni siquiera me he dado una oportunidad, pero ya viví un poco eso cuando iba con mi book de Ilustración puerta por puerta y no me apetece volver a vivir algo así. Tal vez, como autopublicada, de boca en boca, logre hacerme algún público, tal vez no, pero sé que será algo más reconfortante, un camino duro pero algo más apacible y amigable.

Tú eres autora autopublicado ¿Recomiendas ese método para lanzarse a la piscina? ¿Te planteas algún otro método? ¿Por qué?

Creo que, como siempre, me adelanto a las preguntas… Lo mío es coedición, mitad la editorial, mitad yo, prácticamente es lo mismo pero estás en más lugares a la venta. En mi caso, lo mío es un hobby, nunca pensé en ser escritora pero me considero “artista” no por ser fenomenal sino por tener la necesidad de crear cosas, me gusta dibujar, pintar, escribir, las manualidades… Por tanto, al querer sacar en “bonito” mi libro, me plantee directamente la autopublicación. Primero porque era para mis allegados y después por la razón ya explicada, que no me veía con futuro en el mundo editorial. He de decir, que después de que mi editorial me dijera que era aceptable, tras leerlo (porque me dijeron que no aceptaban cualquier cosa), me hice alguna ilusión. Puede que, si la cosa fluye y realmente llego a tener alguna clase de público, me plantee lanzarme a algo más grande.

Y ya para terminar y no darte más la lata ¿Qué le recomiendas a alguien que esté empezando y quiera convertirse en escritor? Y en calidad de libros ¿Nos recomiendas alguno?

No me veo capacitada para dar muchos consejos porque yo todavía soy novata. Tal vez tenga tres consejitos: el primero es que si quieres hacerlo, hazlo, siempre con cabeza y sin creerte lo más, pero dejar fluir lo que te sale de dentro nunca es malo. Lo segundo es que pienses que no sólo es escribir, que luego hay mucho más detrás y debes intentar llevarlo a cabo: publicidad, distribución, estar en todos los cotarros… Algo bastante alejado de crear tu mundo interior pero que desgraciada e inevitablemente debes hacer. Y tercero y creo más importante es que cuides mucho tus faltas de ortografía, porque me he dado cuenta que eso es muy negativo, que una historia puede ser muy buena y afearse por ese hecho; como escritores, no podemos permitirnos el lujo de tener faltas, puede que alguna errata, pero tenemos que ser cuidadosos.

Muchísimas gracias Rocío, ha sido todo un placer.

Bueno ahora con las cámaras apagadas (vamos a imaginarnos que en vez de ser una entrevista escrita en un fanzine es una entrevista ahí para Telecinco) ¿Algún adelanto de tu próximo trabajo? ¿Alguna otra historia a parte de Crónicas de Zézalo en el tintero?

La verdad es que Crónicas de Zézalo me absorbe demasiado porque ya tengo muchas ideas para continuar. Hay acabadas tres partes, la segunda a punto de salir en cuanto la cuarentena lo permita y la tercera en proceso de revisión, pero ya tengo muy definida la cuarta parte e ideas para una quinta… Es muy sencillo continuar porque está adherido a mí.

Pero tengo dos ideas empezadas desde hace muchísimos años, casi los mismos que la segunda parte de Crónicas de Zézalo, una tiene un principio hecho y partes de aquí y de allá. También es fantasía, pero sucede en una Barcelona del año 2000 y hay también un grupo de personajes dispares que interactúan en un mundo paralelo a la realidad. Se cuenta en primera persona, en la voz Adrián, un joven algo antisocial que se ve sumergido en una especie de juego de rol virtual que lo lleva a adentrarse en otro plano. Y hasta ahí puedo leer… La otra, tiene menos recorrido y sólo llegué a escribir un trozo basándome en un sueño: un psiquiatra debe tratar a una paciente que no da señales de “vida”, es como un pelele, deben hacerlo todo por ella aunque está viva. Pero lo más perturbador es que cada noche aparece en su cuarto con las ropas manchadas o con heridas, como si hubiera salido al exterior a pesar de estar encerrada y atada. Y eso es lo que hay.

No sé si las retomaré o no, puede que la primera sí porque tengo hasta dibujos hechos de los personajes, para variar, y creo que es la que tengo más clara. Quién sabe.

Sandra

Sandra

Sandra de Lucas (León, 1996) es una apasionada de la literatura que adora vivir aventuras de la mano de un buen libro. Antes de dedicarse al mundillo literario quiso ser criadora de dragones (pero la idea no llegó demasiado lejos, no sé yo porque…). Actualmente es escritora, blogger y podcaster a tiempo completo.

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