INFINITAS

¡Bienvenidos de nuevo mis queridos Brujillos y Brujillas! Feliz viernes. De nuevo llega el día de las reseñas y en este caso nos toca un libro que ha dado mucho de que hablar los últimos meses.

Además, de que he tenido el privilegio de compartir mesa redonda con su autora. Así que esto hace que la reseña sea un tanto especial para una servidora.

Cuando lees la sinópsis del libro te das cuenta de que nos presenta una distopía donde las personas son inmortales, aunque algunas deseen volver a la época en la que podían morir.

Es decir, nos encontramos en el año 2500 donde al gente ya no puede morir, debido a que hace muchos años un virus fue liberado haciendo que al muerte pasara a ser un concepto del pasado, algo irreal e iluso.

Pero a los 200 años el cuerpo humano comienza a deteriorarse, las funciones comienzan a fallar y los seres humanos tienen que conformarse con vivir dentro de su propia mente dado que no pueden perecer.

Si quitásemos este pequeño apartado, sería la inmortalidad que todos deseamos, pero no es así. El sueño de gran parte de la población mundial se convierte en una pesadilla debido a este pequeño handicap.

Por eso los padres de Johanna, la protagonista, llevan años investigando la manera de devolver la capacidad de morir a los seres humanos cosa que a la mayoría de gobiernos y dirigentes, no les hace ninguna gracia.

Cuando su padre aparece muerto la joven tiene muy claro que no se trata de un accidente sino que las averiguaciones de su progenitor han llegado a oídos equivocados. Por ello, viendo el trabajo de su padre, se ha propuesto llevar a cabo el sueño de sus padres, pese al grave peligro que ella conlleva.

He de decir que lo que más me gusta es el mundo que la autora ha sido capaz de hilar y construir, la manera de la que es capaz de desarrollar una idea tan generalizada y deseada a partes iguales como es la inmortalidad y darle la vuelta mostrando la cara “fea” de la misma. Además de que toca varias preguntas existenciales que se han pasado por la cabeza de las personas por demasiados siglos.

Siento mucha curiosidad por varias maneras de morir poniendo a prueba la teoría de la inmortalidad de Haizea ¿Si hacemos arder a una persona también es capaz de regenerarse? ¿Si la cortamos por la mitad?

Sandra

Sandra

Sandra de Lucas (León, 1996) es una apasionada de la literatura que adora vivir aventuras de la mano de un buen libro. Antes de dedicarse al mundillo literario quiso ser criadora de dragones (pero la idea no llegó demasiado lejos, no sé yo porque…). Actualmente es escritora, blogger y podcaster a tiempo completo.

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